Seamos sinceros.
Durante años muchas personas descartaron el barefoot sin haberlo probado. No porque no entendieran sus beneficios. Sino porque no se veían usando ese tipo de zapatos.
Y tiene sentido. La mayoría de nosotros elegimos primero con los ojos. Después con los pies. El problema nunca fue el concepto. Era la estética. Demasiadas veces el calzado respetuoso parecía diseñado únicamente para convencer a quien ya estaba convencido.
Pero ¿Qué ocurre cuando el diseño también importa? ¿Qué pasa cuando un zapato respeta el movimiento natural del pie y además encaja con tu estilo diario?
Entonces desaparece la barrera. Y el barefoot deja de ser una categoría para convertirse simplemente en un buen zapato.

En WOODIES creemos que ahí está el futuro.
No en crear productos que parezcan diferentes. Sino en crear productos que hagan innecesaria la diferencia.
Por eso hablamos de The Non Barefoot Brand.
Porque nuestro objetivo nunca ha sido parecer barefoot.
Nuestro objetivo es que cada vez más personas descubran una forma mejor de caminar sin tener que cambiar quiénes son.